¿Qué es la enfermedad de Lyme?

La enfermedad de Lyme es el resultado de una infección por una bacteria de tipo espiroqueta llamada Borrelia Burgdorferi, aunque otras borrelias también lo pueden causar.  Ésta bacteria puede atacar cualquier parte del cuerpo y por tanto la enfermedad puede manifestarse de formas muy diferentes. La infección se transmite por picadura de algunos insectos y garrapatas. Las bacterias están presentes en la saliva de estos animales y se inyectan en el cuerpo

imagen tomada de https://pixnio.com/free-images/science/microscopy-images/borrelia-burgdorferi/micrograph-depicts-three-gram-negative-anaerobic-borrelia-burgdorferi-bacteria.jpg
Imagen de tres espiroquetas de Borrelia Burgdorferi

con las picaduras. También existen indicios de que se transmite de forma congénita de madre a hijo, y por transmisión sexual.  Si la infección no se combate a tiempo durante su periodo agudo se puede desarrollar Lyme crónico. En esta forma de enfermedad la infección puede permanecer de por vida, atacando y debilitando el cuerpo por décadas. No es una enfermedad nueva, existen reportes de que ya afectaba a las personas desde finales del siglo XIX. A pesar de lo anterior sólo desde hace muy poco tiempo se le reconoce como tal y se conoce su causa. Se reportó por primera vez en los Estados Unidos en 1977, en el pueblo llamado Old Lyme, en Connecticut. Muchos aspectos de esta enfermedad apenas se están conociendo y existe un fuerte debate en el campo médico, especialmente en Estados Unidos. La enfermedad de Lyme se ha encontrado en todos los continentes, excepto la antártica. Otras fuentes hablan de reportes en más de 60 países, incluido México y otros de latinoamérica.

 

Un aspecto muy importante de la enfermedad de Lyme es que es muy presente que se presenten las coinfecciones. Las coinfecciones son otras infecciones por bacterias, virus, parásitos y hongos que suceden al mismo tiempo que la infección por Borrelia Burgdorferi. Las coinfecciones se dan en ocasiones porque las garrapatas y los insectos están parasitados por varias tipos de microbios y su picadura acaba inyectando todo un coctel de microbios. También las coinfecciones se dan cuando diferentes microbios aprovechan el estado debilitado del enfermo para infectar al paciente. Muchos de los síntomas presentes en la enfermedad de Lyme en realidad se deben a las coinfecciones. Esto hace que la enfermedad tenga manifestaciones muy variadas. Ante esto el Dr. Horowitz propone el término de Síndrome de Infecciones Sistémicas Múltiples  (SISM) para describir de manera más adecuada a la enfermedad de Lyme Crónica con coinfecciones y agravada con otras complicaciones secundarias.

 

Ya sea el SISM o el Lyme crónico, ambos se pueden manifestar con una sintomatología muy diversa. Incluso puede parecerse a una gran cantidad de enfermedades más conocidas, como la artritis reumatoide, la fibromialgia, la fatiga crónica, el lupus, la esclerosis múltiple, lesiones de columna, trastornos psiquiátricos o neurológicos. Esto ha hecho que frecuentemente se le confunda y se le diagnostique mal.  El diagnóstico de la enfermedad de Lyme debe ser ante todo clínico.  Existen una variedad de estudios que pueden confirmar la presencia de la enfermedad, sin embargo muchos de estos estudios tienen una muy baja sensibilidad, dando muchos falsos negativos. Los estudios más confiables son caros y es muy difícil conseguirlos en Latinoamérica. Por lo anterior es indispensable que un médico alfabetizado en Lyme realice el diagnóstico. Desafortunadamente existen muy pocos médicos en el mundo, y menos en nuestra región, que cuenten con los conocimientos y la experiencia para diagnosticar y tratar esta enfermedad.

 

El Lyme agudo, si es adecuada y oportunamente detectado, puede ser tratado de manera relativamente sencilla con un ciclo de varias semanas de antibióticos. El Lyme crónico y el SISM requieren, por el contrario, un tratamiento de meses o años de antibióticos, combinados con un conjunto de suplementos alimenticios, cambios permanentes en la alimentación, ejercicio y formas de vida en general.  Actualmente se considera que el Lyme crónico no tiene curación total, más bien se habla de entrar en remisión. Una persona con Lyme en remisión está prácticamente asintomática, y aunque su cuerpo todavía tenga bacterias el balance en la infección está a favor de la persona y su sistema inmune es capaz de mantener el control de las bacterias. Si la persona lleva un conjunto de cuidados de forma permanente, puede vivir el resto de su vida sin sintomatología.

 

 

Referencias

 

https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/001319.htm

 

http://www.tiredoflyme.com/introduction.html

 

https://www.lymedisease.org/lyme-basics/lyme-disease/about-lyme/

 

https://www.lymedisease.org/mayo-researchers-discover-new-borrelia-that-also-causes-lyme/

 

Horowitz, R. (2013) Why Can’t I Get Better? Solving the mystery of Lyme and chronic disease. St. Martin’s Press. New York.

 

Imagen tomada de: https://pixnio.com/science/microscopy-images/borrelia-burgdorferi/micrograph-depicts-three-gram-negative-anaerobic-borrelia-burgdorferi-bacteria

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